Busquemos otra cosa

Cuando no te conformas con lo que tienes

Epílogo

Posted by sinsangre en 27 diciembre, 2007

Todo comienzo tiene un final. Tanto de las cosas buenas que nos ofrece la vida como de aquellas a las que no vemos solución a corto plazo. Es un equilibrio necesario para el correcto funcionamiento de las cosas. De nada sirve tener pedacitos de felicidad eterna si no se conocen los amargos sabores de las desgracias personales. Cada cual debe racionalizar lo que significa para sí mismo un contratiempo y valorarlo en su justa medida. Sin ir más lejos, entre los problemas que tengo a mi alrededor en estos momentos, hay algunos que me suponían obstáculos insalvables en su momento y por el azar, o por la mera necesidad de supervivencia, me parecen unas auténticas niñerías en comparación con lo que a uno realmente le afecta.

El final de mi relación con mi mujer está ya a la vuelta de la esquina. Muchos años maravillosos, plagados de momentos de extrema felicidad y de cotidianidades escogidas de manera recíproca. Mucha complicidad y desinterés que actuaban como una balsa a lo largo de un calmado río de tranquilidad. Sin embargo, todo se ha esfumado de una manera dolorosa e injustamente fugaz. Quizás demasiada para que uno acabe por entender el por qué. Existen muchas voces que te muestran versiones no contaminadas del motivo por el que hemos llegado hasta éste punto. Unas son maliciosas y buscan pescar en río revuelto. Las que me interesan solo tratan de abrirme los ojos a una realidad que estaba presente durante más tiempo del que soy capaz de creer y de la que me resisto a ilustrarme y asimilar como obvio para evitar la naturaleza de lo que supone unos años de ceguera involuntaria. Es difícil de concretar una cristalina realidad sin que te surjan millones de preguntas. A todas ellas les encuentro respuestas con excesiva facilidad y no me conformo con eso. Escarbo demasiado quizás en elementos que encontraría sencillos si no fuera el protagonista de la situación.

Por mi mente surgen millones de detalles que justifican los problemas. ¿Serán reales o quiero que lo sean?. No lo sé, pero ya es tarde como para detallar cada uno de los puntos del conflicto y adjudicar una puntuación de culpabilidad sobre ellos. Quiero ser justo conmigo y confirmar que no soy el único culpable de lo sucedido. El detonante sí, probablemente, pero la chispa la producen dos piedras al chocar y no puedo cargar con toda esa losa sin que termine por perder la poca cordura de la que hago gala en las cada vez más escasas ocasiones.

Parece que ya hay fecha de desenlace de toda ésta historia. Mitad de enero. Bonita forma de empezar un año. Supongo que es una de esas consecuencias asimilables que tengo que aceptar y que de buen grado lo haré. Pero hay un cierto reflujo férreo en la garganta que no deja de ser amargo de digerir. El peaje hay que pagarlo y tengo medios importantes como para que no quede en bancarrota. Pero cada día que pasa, algo se va marchitando dentro de ti y es imposible no llorar en silencio al ver como termina algo tan hermoso.

Pero no quiero estar triste. No quiero. Tengo motivos más que evidentes para salir adelante y retomar las riendas de mi vida. No hace más de media hora sonreí al notar una mera vibración en el teléfono. No hacía falta mirar quien estaba al otro lado para que toda la pesadumbre se diluyera como un terrón de azúcar en el café (lo importantes que son). Ya hace un tiempo que me enseñaron a sujetar las agarraderas de mi vida con mano firme y parece que los caballos siguen los designios que les indico. Por primera vez, decido lo que quiero para MI y no lo que debo para David. Empiezo a ser egoísta y la sensación que produce no es tan negativa como creía. Al fin y al cabo, al menos ahora puedo dormir tranquilo y no doy tantas vueltas en la cama observando a los fantasmas a mi alrededor que no hace tanto se divertían con mis ojeras.

Y lo que es más importante en mi concepción de la vida. Puedo seguir disfrutando de las cosas que realmente me importan.

2 comentarios to “Epílogo”

  1. Loren said

    Animo y adelante, te quiero,y la vida se vive una vez. Ten ilusion.Un beso. Tu tia loren

  2. sinsangre said

    Loren: Gracias. Siempre he sabido que estás ahí, es obvio. Pero como ves, nunca he sido muy amigo de expresar todo las dificultades por las que estoy pasando y prefiero exorcizarlas a través de las letras, tanto públicas como privadas. Sirven de desahogo y de burla cuando las lees con el tiempo. Un beso enorme.

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