Otra vez frente a un teclado. Esa sensación de que no sabes hacia donde te diriges, cómo enfocar tu nueva andadura o la forma de plasmar tu corta experiencia tiene que manifestarse de algún modo en las nuevas líneas que comienzo a escribir. Ha llovido mucho desde la última vez que me atreví a enseñar una parte de mi mente (en realidad, desde la isla canaria en la que escribo la lluvia se encuentra ausente, aunque allá a lo lejos se vislumbra…), pero durante todo ese tiempo han pasado demasiadas cosas, muchas buenas y otras no, que de algún modo han bombardeado mi universo hasta dejarme en el lugar donde me encuentro ahora.
Ya veremos hacia donde nos dirigimos.
